¿Es esta la ciudad que queremos? Yo, como persona de otros mares que la odia y ama, lanzo este lamento por las casas que desaparecen en sus calles. Desde el pituco distrito de Miraflores en el que incoherentemente me resguardo del ruido y el caos, me sorprendo y reclamo. Requiem por las casas antiguas que se echan abajo para construir edificios impersonales. La ciudad va creciendo desordenada y de espaldas al sentido común con la autorización de los gobiernos municipales. El criterio económico por encima del humano, cultural e histórico. Seguimos reproduciendo modelos de ciudades insostenibles que nos alejan de quienes somos.
Posteado por: extramares | Julio 31, 2008