Hay momentos, temporadas, en los que una cree que no tiene cosas que compartir…La vida transcurre en una cotidianeidad imperceptible, los días se suceden rápidos, y nosotros, absortos en un orden que consiste en levantarnos cada mañana y dormir cada noche, creemos que no tenemos nada que contar.
Pero un sábado cualquiera, un sábado con tos, preludio de un fin de semana aburrido, viene como siempre a salvarnos, la música. Buscando entre esos tesoros que sólo algunos saben descargarnos desde su disco duro, aparece en la carpeta Món, Set luna (2006), de Julia Sarr y Patrice Larose. Ella de Senegal, él francés, si no me equivoco, con la colaboración de Youssou N’dour.

Regalo inesperado, fusión con sentimiento, voz elegantísima y sutil, guitarra limpia e impecable. El sábado empieza a teñirse de colores cálidos, y el tiempo se vuelve una especie de lienzo en blanco para llenar con palabras, notas, películas y atardeceres. El arte es vida.