
Debajo de un día gris
en ausencia de cielo,
dos almas negras acompañan
mis pasos y la soledad
sólo es silencio,
constante murmullo del mar
salpicado de grititos de gaviotas.
Gris constante,
juegan los perros como niños,
barco oxidado de muertos,
playa abandonada
no mañana que se esfuma,
trayendo a la memoria
fragmentos soleados
de otra vida.
