Caminaba rápida,
era temprano y el aire
frío
saludaba a mi piel negra,
aún dormida.
Estrenaba colegio, estrenaba cielo,
estrenaba sueños y vida.
Camino lenta,
es tarde y los cerros
mudos
despiden a mi alma
cansada.
He llorado odios, desprecios, gritos.
Sangro heridas de silencios.
Huyo con mi cuerpo a otro lugar
donde el reflejo de mi
tal vez sea yo.
Advertisement